
En el turno de comentar la siestecilla hubo una opinión generalizada que desconcertó a nuestro Coach, todos pensamos en nosotros y nuestros temas y nadie en el grupo. !Miguel no estarás creando unos monstruos individualistas que no ven más allá de su ombligo¡.
Toda la tarde estuvo ocupada en un interesantísimo ejercicio por parejas en el que a distintos campos de la gestión de personas había que aplicar lo aprendido hasta ahora. Realmente creo que es el primer momento en el que noté una sensación colectiva de tomar realidad sobre lo que hemos estado cargando en la mochila de nuestro conocimiento.
Casi finalizada la sesión Miguel incidió en lo que denominó "el poder de las preguntas poderosas". Como una pregunta de este tipo amplía nuestro conocimiento, como nos predisponen al cambio desde la apertura o la flexibilidad, como disuelven obstáculos, como descubren nuestros recursos dormidos y sobre todo como abren las posibilidades tanto del que pregunta como del que responde, muy interesante la verdad. Al fin y al cabo el coaching, entre otras cosas, no deja de ser una sucesión de preguntas poderosas.
"El arte de la mayéutica es el arte de hacer preguntas y respuestas. Mi enfermedad es que nunca me canso de discutir" Sócrates
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